Mes de la concienciación sobre el cáncer infantil: comprender mejor el cáncer en los niños

Cada año, el mes de septiembre se celebra a nivel internacional como el Mes de Concienciación sobre el Cáncer Infantil. El objetivo de este mes de sensibilización es llamar la atención sobre el cáncer infantil y juvenil, difundir conocimientos y poner de relieve la importancia de la investigación y de la atención médica especializada.

El cáncer infantil es poco frecuente. No obstante, este tema reviste una gran importancia tanto para las familias afectadas como para la comunidad médica. Es importante saber que: los niños pueden padecer, en algunos casos, tipos de cáncer totalmente distintos a los de los adultos. Además, la evolución, el tratamiento y el pronóstico pueden variar considerablemente.

¿Con qué frecuencia se da el cáncer en los niños?

Según los datos actuales del Instituto Robert Koch y del Registro de Cáncer Infantil, cada año se diagnostican en Alemania aproximadamente 2.350 nuevos casos de cáncer en niños y jóvenes menores de 18 años. Esto equivale aproximadamente al 0,3 % de los niños que padecen una enfermedad maligna antes de cumplir los 18 años. Dicho de otro modo: aproximadamente uno de cada 330 niños recibe un diagnóstico de cáncer antes de alcanzar la edad adulta.

Si lo comparamos con el total de casos de cáncer en Alemania, se trata de una cifra relativamente pequeña. No obstante, el RKI señala que el cáncer en niños a partir de un año es la causa más frecuente de muerte por enfermedad. En este contexto, la salvedad «por enfermedad» es importante, ya que no incluye, por ejemplo, las muertes por accidente.

Al mismo tiempo, las posibilidades de supervivencia de muchos pacientes jóvenes han mejorado considerablemente en las últimas décadas. Sin embargo, el pronóstico en cada caso concreto depende siempre de la enfermedad en cuestión y de muchos otros factores.

No todos los cánceres infantiles son iguales

La distribución de los tipos de cáncer difiere notablemente de la de los adultos. Enfermedades como el cáncer de pulmón, de próstata, de mama o de intestino, que son frecuentes en los adultos, son extremadamente raras en los niños.

Los principales grupos de diagnóstico en la infancia y la adolescencia son las leucemias, que representan entre el 28 % y el 30 % de las enfermedades. Les siguen los tumores del sistema nervioso central (SNC) , con un porcentaje de entre el 23 y el 25 por ciento, y los linfomas , con un porcentaje de entre el 14 y el 18 por ciento aproximadamente. Además, se dan diversos tumores que son típicos sobre todo en la infancia. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, los neuroblastomas, los nefroblastomas y los retinoblastomas, así como determinados tumores de tejidos blandos, óseos y de células germinales.

Estas diferencias son una de las razones por las que la oncología infantil y juvenil es una especialidad médica altamente especializada.

Tumores del SNC y astrocitomas

Los tumores del sistema nervioso central constituyen, después de las leucemias, uno de los grupos de diagnósticos más frecuentes en niños y adolescentes. Entre ellos se incluyen diversas enfermedades que se diferencian, por ejemplo, en cuanto a su localización, sus características biológicas y su evolución.

Entre los diagnósticos individuales más frecuentes dentro de los tumores del SNC se encuentran los astrocitomas. Se originan a partir de células que forman parte del tejido de soporte del sistema nervioso. Sin embargo, el término «astrocitoma» no describe una enfermedad homogénea: existen diferentes formas y características biológicas. Por ello, la denominación por sí sola no permite hacer una afirmación fiable sobre la evolución individual de la enfermedad.

Grandes avances, pero no iguales para todas las enfermedades

El tratamiento del cáncer infantil ha evolucionado considerablemente a lo largo de las últimas décadas. El análisis actual del RKI muestra unas altas probabilidades de supervivencia a largo plazo para el conjunto de todas las enfermedades malignas infantiles. No obstante, los resultados varían considerablemente entre los distintos tipos de cáncer y los distintos grupos de riesgo.

Además de la supervivencia, hoy en día también reviste gran importancia la salud a largo plazo tras haber padecido un cáncer. Por ello, el seguimiento, la medicina paliativa y la investigación de posibles secuelas a largo plazo son componentes fundamentales de la oncología infantil y juvenil.

La atención genera conocimiento

El Mes de la Concienciación sobre el Cáncer Infantil nos recuerda que, aunque el cáncer infantil es poco frecuente, tiene una gran importancia tanto desde el punto de vista médico como social. Ofrece la oportunidad de informar de forma objetiva sobre las distintas enfermedades, los avances en el tratamiento y los retos que aún persisten.

En este sentido, es especialmente importante adoptar una perspectiva diferenciada. Detrás del término «cáncer infantil» se esconden numerosas enfermedades diferentes. Las tasas de supervivencia estadísticas son valiosas para la investigación y la medicina, pero no permiten hacer predicciones fiables para una persona concreta.

 

Nota: Este artículo tiene carácter informativo general sobre salud. No puede sustituir el asesoramiento, el diagnóstico ni el tratamiento médicos individualizados. En caso de tener preguntas sobre una enfermedad concreta, las personas afectadas y sus familiares deben dirigirse al personal sanitario que les atiende.

Fuentes: Instituto Robert Koch y Registro Alemán del Cáncer, «El cáncer en Alemania 2021-2023»; Instituto Robert Koch, El cáncer en la infancia y la adolescencia en Alemania: una visión general; Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC/OMS), Mes de la concienciación sobre el cáncer infantil; Registro Alemán de Cáncer Infantil, Informe anual de 2022.